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Una nueva investigación de Fundación Faro cuestiona el rigor de los índices globales de libertad de prensa aplicados a la Argentina

 

El estudio, elaborado por el Dr. Martín Krause, Director Académico de la institución, analiza seis metodologías internacionales y advierte sobre su alto componente subjetivo y su aplicación al caso argentino. Fundación Faro presentó «Libertad de prensa y libertad de expresión», una investigación de su Director Académico, Martín Krause, que examina críticamente las principales metodologías utilizadas a nivel mundial para medir la libertad de prensa y su aplicación al caso argentino. El trabajo concluye que buena parte de estos indicadores combinan datos objetivos con evaluaciones marcadamente subjetivas, presentadas muchas veces como si fueran mediciones científicas exactas.

 

El informe revisa seis índices de referencia internacional —Reporteros sin Fronteras (RSF), el Índice de Libertad Humana de Fraser Institute y Cato Institute, el RTI Rating del Center for Law and Democracy, Freedom House, V-Dem Institute y el Bertelsmann Transformation Index— y muestra que sus conclusiones sobre la Argentina distan de ser uniformes. Mientras RSF ubica al país en el puesto 98° sobre 180, con una caída de 11 posiciones en 2026, Freedom House lo califica con 85 sobre 100 puntos, calificación que lo posiciona como país «Libre» y entre los de mejor desempeño de Sudamérica, sólo detrás de Uruguay y Chile.

 

La investigación señala que gran parte de la metodología de RSF se apoya en cuestionarios respondidos por especialistas cuya identidad y criterios de selecciónno se revelan públicamente, con preguntas de fuerte carga valorativa (por ejemplo, sobre el «nivel de aceptación» o el «grado de apoyo» a los medios) que no cuentan con una escala objetiva de medición. Krause también observa que, en la sección del propio informe de RSF dedicada a ataques concretos —periodistas asesinados, detenidos, secuestrados o desaparecidos—, no figura ningún caso argentino.

 

Otros indicadores relevados ofrecen un panorama distinto: el Índice de Libertad Humana (Fraser-Cato) otorga a la Argentina 8,18 sobre 10 en su categoría de expresión e información; el V-Dem Institute ubica al país en valores comparables a los de naciones con alta calidad institucional en varios de sus parámetros de medios; y el Bertelsmann Transformation Index mejoró la calificación argentina en participación política de 7 a 8,3 puntos entre sus últimas dos ediciones.

El trabajo concluye que, más que de libertad de prensa, es preferible hablar de libertad de expresión, un derecho que trasciende a los periodistas y alcanza a toda la ciudadanía. Según Krause, la diversidad de resultados entre los distintos índices revela que buena parte de sus mediciones dependen de los valores y la perspectiva ideológica de quienes los elaboran, más que de datos verificables de manera uniforme.

 

El informe completo, con el detalle metodológico de los seis índices analizados y las fuentes utilizadas, está disponible para periodistas e interesados a través del siguiente link en la web de Fundación Faro:

 

Libertad de Prensa y Libertad de Expresión